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1 de diciembre de 2015

Artículos Comentados. Noviembre 2015

Leído en…
JAMA, noviembre 2015
¿Azitromicina en la prevención de episodios graves de sibilancias?.
Los episodios de bronquitis sibilante son una causa frecuente de consulta en urgencias y de hospitalización entre los preescolares y niños menores de 5 años. Los tratamientos preventivos actuales parecen no tener una gran eficacia en una parte importante de este grupo de edad.
Se realizó un estudio multicéntrico en 9 centros universitarios de EEUU sobre el uso de azitromicina y la prevención de enfermedad grave del tracto respiratorio inferior en preescolares.
 
Bacharier LB et al for the National Heart, Lung, and Blood Institute’s AsthmaNet. Early Administration of Azithromycin and Prevention of Severe Lower Respiratory Tract Illnesses in Preschool Children With a History of Such Illnesses. A Randomized Clinical Trial. JAMA. 2015; 314 (19): 2034-2044. doi:10.1001/jama.2015.13896.
Estudio realizado para valorar el uso de la azitromicina para prevenir las recurrencias graves de enfermedad de vías respiratorias inferiores.
Estudio aleatorizado, doble ciego, controlado con grupos de ensayo paralelos. Desde abril 2011 a diciembre de 2014.
Se administra azitromicina a 12 mg/kg/d durante 5 días, o placebo, administrados al inicio de los sintomas de enfermedad del tracto inferior durante un period de 12 a 18 meses.
N es 607, 307 con azitromicina, y 300 placebo.
El uso de azitromicina redujo significativamente el riesgo de progresar a enfermedad grave de la vía respiratoria inferior frente a placebo (hazard ratio, 0.64 [95% CI, 0.41-0.98], P = .04; riesgo absoluto fue: 0.05 for azithromycin, 0.08 para placebo; diferencia de riesgos, 0.03 [95% CI, 0.00-0.06]).
Los eventos adversos y la inducción de resistencias fueron infrecuentes.
Como conclusión: El empleo de azitromicina precoz durante una enfermedad de tracto respiratorio redujo el riesgo de desarrollar una enfermedad grave de tracto respiratorio inferior en los niños con sibilancias recurrentes.
Trial Registration  clinical. trials.gov Identifier: NCT01272635
 
COMENTADO EN EDITORIAL
Cohen RT, Pelton SI. Individual Benefit vs Societal Effect of Antibiotic Prescribing for Preschool Children With Recurrent WheezeJAMA. 2015; 314 (19): 2027-2029. doi:10.1001/jama.2015.14953.
 
Pediatrics.
Importancia del Piel-con-Piel intermitente en las UCIN. Del comité de Neonatología de la Academia Americana de Pediatría.
Baley J, COMMITTEE ON FETUS AND NEWBORN. Skin-to-Skin Care for Term and Preterm Infants in the Neonatal ICU. Pediatrics 2015;136;596-99.
 
CLINICAL REPORT Guidance for the Clinician in Rendering Pediatric Care
 
El cuidado piel-con-piel intermitente, una versión modificada del método madre-canguro, se manifiesta actualmente como una de las necesidades de los cuidados intensivos neonatales en los países con recursos económicos, incluyento a los prematuros extremos que requieren soporte ventilatorio. El piel con piel mejora la producción de leche materna y se asocia a una mayor duración de la lactancia materna. Aumenta la satisfacción parental, a una mejor organización del sueño, a mayor duración del sueño tranquilo, y a una menor percepción de los procedimientos dolorosos. A pesar de la aparente mejor estabilización durante el piel con piel, es prudente que los bebés sigan con la monitorización cardiovascular en la UCIN, que se verifique el correcto posicionamiento de la cabeza y la adecuación de la vía respiratoria alta, la estabilidad del tubo endotraqueal, los dispositivos de acceso venoso y el resto de los equipos de soporte vital.
 
Revista de Neurología.
Fascinante artículo sobre neurobiología, conducta, mediadores neuroquímicos, empatía…
Álvaro-González LC. El cerebro social: bases neurobiológicas de interés clínico. Rev Neurol 2015; 61: 458-70.
Tomado del Resumen:
Las capacidades sociales humanas son evolutivamente tardías y únicas. Nuestra complejidad social descansa en circuitos y mecanismos específicos, que analizamos.
A esos efectos, resultan operativos: el conocimiento del otro mediante la empatía, mecanismos específicos que nos dotan de capacidad para detectar defraudadores, factores genéticos y bioquímicos, y el sistema nervioso autónomo. La empatía es el mecanismo básico de la sociabilidad. Reconoce niveles de complejidad (emocional, cognitiva, de atribución), con diferenciación anatómica específica. Lo social va ligado a lo emocional, y esto a lo homeostático. Así, dolor físico y social comparten matriz anatómica y terapias. Somos seres sociales de naturaleza biológica egoísta, que ajustamos gracias a una capacidad especial para detectar defraudadores, dominante sobre las de planificación o abstracción.
La oxitocina es el mediador neuroquímico prosocial esencial. La serotonina y la enzima MAO se consideran con capacidad antisocial, dependiente de la interacción con ambientes adversos. Finalmente, el sistema vagal más reciente filogenéticamente y mielinizado, el del núcleo dorsal del vago, es requisito para la interacción social acogedora y lúdica.
La neurobiología de lo social permite reconocer trastornos de esta conducta en lesiones estructurales (vasculares, de la sustancia blanca, demencias...), alteraciones del neurodesarrollo (autismo), enfermedades psiquiátricas (esquizofrenia) o trastornos de la personalidad. Existen posibilidades de intervención terapéutica (estimulación magnética transcraneal, fármacos) prometedoras. La adición de factores culturales y ambientales a los neurobiológicos introduce complejidad ecológica, sin restar validez a lo expuesto.
 
Boletín de Neurología:
Aunque el estudio está realizado con adultos, teniendo en cuenta la época de campaña de vacunación contra la gripe, no está de más citar este artículo:

Asghar Z, Coupland C, Siriwardena N. Influenza vaccination and risk of stroke: Self-controlled case-series study. Vaccine Volume 33, Issue 41, 5 October 2015, P 5458–63.
Este estudio británico sugiere que la vacuna contra la gripe parece asociarse con una reducción en el riesgo de ictus, sobre todo durante dos meses.
Estudio del historial de casi 17.853 pacientes adultos de Reino Unido que sufrieron un ictus fatal o no fatal entre septiembre de 2001 y mayo de 2009. Todos los pacientes habían recibido una vacuna contra la gripe, pero dado que la vacuna tiene una efectividad máxima de apenas seis meses, los científicos pudieron comparar el número de ictus ocurridos en un plazo de 180 días tras la vacunación con los ocurridos después de seis meses.
El equipo observó una reducción inmediata del 55% en el riesgo de ictus en los primeros tres días tras la vacuna, y aunque el riesgo de ictus aumentaba con posterioridad de forma gradual, continuaba siendo un 36% más bajo a los 4-7 días, un 30% más bajo a los 8-14 días, un 24% más bajo a los 15-28 días y un 17% más bajo a los 29-59 días.
Además, los pacientes vacunados relativamente pronto en la temporada (entre el 1 de septiembre y el 15 de noviembre) obtuvieron el mayor beneficio en términos de reducción de riesgo de ictus.
 
NOTA La intención de esta Referata es fundamentalmente motivar a la lectura de estos artículos. Las opiniones vertidas sobre los artículos no son necesariamente compartidas por la Junta Directiva de la SPMy CM.